Nuestra Historia
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Mio Cid se remonta a 1968 cuando Fulgencio Pérez Abellán abre una carpintería tradicional en la cochera de su casa en el Barrio de San Antón en Cartagena.
Y así empezó todo.
Sacar una familia adelante era complicado, así que Fulgencio igual encolaba una silla que fabricaba un mueble para sus vecinos. Precisamente uno de ellos fabricó su primera máquina de ebanistería. Varios motores de lavadoras fueron transformados en un cepillo de madera.
Una labor de comunidad, de servicio mutuo.
Y entre serrín se criaron los hijos hasta que 9 años después de la apertura de la carpintería, el arquitecto Alfonso García se enamoró del trabajo de Fulgencio y le propuso diseñar y montar las primeras cocinas. Todo un mundo se abrió para él. Su pequeño negocio crecía en personal y en encargos.